Puede que el beso negro sea una práctica sexual rodeada de tabús, pero también es cierto que es una de las formas más placenteras de estimular el ano y una alternativa perfecta para explorar el disfrute sexual de una forma menos convencional.
Aunque no se hable abiertamente, el beso negro o el anilingus puede resultar tremendamente excitante, por eso si quieres explorar esta posibilidad y te preguntas cómo dar un beso negro y hacer que tu pareja estalle de placer, sigue leyendo y descubre los básicos de un buen beso en el ano.
¿Qué es el beso negro y por qué es tan placentero?
El beso negro o anilingus es una práctica que consiste en estimular el ano usando la boca y la lengua, como si estuvieras besando la zona, de allí su nombre. Puede resultar muy placentero porque en el ano se concentran terminaciones nerviosas, que hacen que esta zona sea muy sensible a los estímulos.
Esta práctica puede ser una buena aliada antes de la penetración anal, ya que es una buena manera de preparar el ano para el sexo anal, aumentando la excitación hasta la llegada del pene o del juguete sexual que queramos utilizar. No obstante, no hace falta que haya penetración para dar o recibir un beso negro.
Lo que debes saber antes de darlo
Antes de lanzarnos a probarlo, hay algunas recomendaciones a tener en cuenta para hacer que ambos disfruten:
Debe ser una práctica consensuada
Como en cualquier práctica sexual, todos los participantes deben estar de acuerdo. Así, si te estás preguntando cómo hacer un beso negro, antes de intentar algo, el primer paso debe ser hablarlo con esa persona para saber si le gusta la idea, si quiere darlo o recibirlo, cuándo, etc. Hablar sobre el tema es también una buena manera de comenzar a calentar el ambiente.
Es recomendable usar protección
El sexo oral en la zona anal es una práctica sexual y, como tal, conlleva riesgo de contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS).
Si después del beso nos apetece la penetración anal, se recomienda utilizar condón, pues es el único método anticonceptivo que establece una barrera efectiva para ayudarnos a evitar la transmisión de ITS. Su eficacia se sitúa entre el 80-90 %, siempre que lo utilicemos de forma adecuada y del principio al final de la relación.(1)
Pero ¿qué condón elegir? Puedes optar por cualquier preservativo Durex®, ya que son aptos para el anal, vaginal y oral. Pero te recomiendo especialmente Durex® Extra Seguro, el cual es ligeramente más grueso y con extra lubricación para mayor protección.
No pases del ano a los genitales
La zona anal puede contener bacterias que pueden ocasionar infecciones si pasan a otras áreas, como la vagina o el pene. Si después de dar un beso negro decides hacer sexo oral convencional, las bacterias podrían también pasar y llegar a causar infecciones.
Puedes usar un lubricante de sabores
En nuestra gama puedes encontrar nuestro lubricante Durex® Cerezas de Pasión. Un lubricante de base acuosa, compatible con los preservativos de látex natural y de poliisopreno, ligero, de tacto suave y con un delicioso sabor a cereza.
Qué saber si eres tú quien va a recibirlo
Hasta ahora nos hemos puesto en la piel de quien lo da, pero también puede darse el caso de que seas tú quien lo recibas. Si quieres saber cómo prepararte para un beso negro, te dejamos algunas recomendaciones:
Lava bien la zona alrededor del ano
La higiene es fundamental para que la experiencia sea agradable. No hace falta realizar ningún tipo de limpieza especial, simplemente lavarte bien con agua y jabón, preferiblemente antes del encuentro sexual.
Relájate y disfruta del beso negro
Esta práctica puede ser altamente placentera, por eso déjate llevar, libera tu mente de cualquier tabú y dedícate a disfrutar de esta estimulación anal al máximo.
Cómo hacer un beso negro muy placentero
Una vez entrados en materia, para ponerlo en práctica utiliza los labios y la lengua. Comienza estimulando las zonas de alrededor, como las nalgas, los genitales, las ingles, el periné, hasta llegar al ano, con caricias y besos.
Después, juguetea en la zona anal, con los dedos y movimientos circulares suaves, hasta pasar a la boca, besando y chupando. A la vez, puedes acariciar los genitales u otras zonas erógenas del cuerpo, como los pezones. Ve siempre de menos a más y aumenta la estimulación según se vaya disparando la excitación. No tengas miedo a preguntar si vas bien o qué es lo que más le está gustando a tu pareja o parejas.
Saber cómo dar un buen beso negro y también cómo recibirlo es clave para potenciar al máximo el placer anal. Por eso anímate a probar esta práctica y haz que el sexo sea inolvidable.
* Leer las instrucciones del producto antes de usar.
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Referencias:
- Eaton EF, Hoesley CJ. Barrier Methods for Human Immunodeficiency Virus Prevention. Infect Dis Clin N Am 2014; 28: 585–599: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25455315/